domingo, 17 de mayo de 2009

PATRIMONIALISMO en TRES DE FEBRERO (Parte I):


una Respuesta al Concejal Anabia

El Concejal Julio Cesar Anabia, quien forma parte de un cuerpo que entre otras misiones debe controlar al PE comunal, cumple a la vez tareas ejecutivas en las obras publicas de Tres de Febrero, y fabrica elementos ornamentales para dichas plazas en un local donde realiza una actividad comercial privada. Anabia no logra comprender, según sus dichos, el asombro de algunos ciudadanos, que creemos que son incompatibles sus funciones legislativas, con las ejecutivas de obra publica, y que además debería abstenerse de intervenir como proveedor comunal quien forma parte de uno de los poderes del gobierno municipal. Este no es un hecho aislado, sino que se suma a la innumerable cantidad de situaciones donde la comuna actúa sin interesarse por respetar las practicas republicanas de gobierno, sin brindar tampoco información básica de su accionar, mientras mantiene en zona de oscuridad la rendición de cuentas de los gastos que realiza.
Creemos que el accionar del edil Anabia y su justificación posterior, forman parte de las características del régimen político que desde 1991 gobierna la comuna, donde lo publico y lo privado se entremezclan, donde las empresas y las instituciones amigas reciben prebendas en el marco de un típico modelo clintelista de hacer política.
Son numerosos los ejemplos comunales que nos muestran como se manejan bienes públicos a favor de particulares, en practicas que desde las ciencias sociales, se identifican como correspondientes a formas patrimonialistas de la política, esto es gobiernos que con altas dosis de discrecionalidad, reparten favores a grupos prebendarios, transformando al Estado en su propiedad privada.
Este tipo de régimen político que nos gobierna desde 1991, promueve un tipo de cultura política, donde se diluye la percepción de ciudadanía, generándose lo que la Dra. Maria Gloria Trocello llama modalidades materiales y simbólicas de servidumbre estatal. Según esta especialista en cultura política de gobiernos populistas, en estos regimenes los recursos usados no son vistos como recursos estatales, sino como de uso indiscriminado de quienes ocupan el gobierno. Las conductas particularistas observadas en la coalición gobernante nos lo demuestran: el intendente Curto con su intima relación laboral-sindical-prebendaria con PSA-Peugeot Citroen; el director de catastro usurpando terrenos públicos para una supuesta venta a particulares, y la variopinta actividad publico-privada del concejal Anabia, sirven como ejemplos.
Las políticas patrimonialistas como las llevadas adelante en Tres de Febrero, derivan en discrecionalidad en el manejo presupuestario y en un alto grado de incertidumbre en todo el ámbito publico respecto al uso de fondos estatales. La ineficiencia va de la mano con esta metodología, como lo demuestran las obras publicas que nadie utiliza, ya sea por la falta de estudios previos o por su defectuosa construcción (túnel de M. Coronado y pista de ciclismo en CEDEM).
Nuestra voluntad es la de contribuir a mejorar la calidad de la democracia local, señalando formas políticas, que tal como vienen desarrollándose, son deficitarias para la sociedad en su conjunto. Intentamos trabajar para revertirlo, con los recursos que nos brinda esta época y con el compromiso de fortalecer el sistema desde la misma base, los barrios.-

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